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miércoles, 1 de septiembre de 2021

Mediterráneo por descubrir (III). Eurovelo 8


 Murcia qué horno eres. Que no se ofenda el personal, la pillé en un mal momento y hasta un paisano me dijo con cierta chufla que lo contara, que había quien no se creía que pudiera hacer tanta caló en la península.

En anteriores entregas hablaba de lo poco conveniente de realizar este tramo de la Eurovelo 8 en pleno verano. 

El término canícula tomó una nueva dimensión para mí en la ola de calor de Murcia, en que llegaría a ponerme a 47°C a la sombra. Pedalear pronto o al atardecer fue la solución. Y beber litros y litros de agua.

Llegué a la comunidad murciana y su capital fue la primera parada. Un relajante y económico albergue con piscina me dio la bienvenida tras un par de días de acampada libre.

Pero lo más sorprendente, para bien, es que toda la comunidad tiene señalizado al detalle el trayecto de la Eurovelo, lo que hace que puedas prescindir hasta de mapas. Una buena labor.


Panel de señalización de la Eurovelo 8

Murcia capital, además, es una ciudad muy fácil para moverse en bici, así como los alrededores, pues tiene numerosas pedanías que extienden la ciudad muchos kilómetros a la redonda. El río Segura y los parques aledaños facilitan mucho la labor.



Murcia capital

De Murcia volví a la costa mediterránea. Hasta San Pedro del Pinatar donde llegué de noche cerrada y tuve suerte de pillar alojamiento. Intentarlo por libre es difícil en la zona entre los montones de invernaderos y el tráfico.


San Pedro del Pinatar. Los molinos son frecuentes en la costa

La zona vuelve a ser otro apocalipsis urbano con un añadido que ya me habían comentado: el mar de plástico.

A lo largo de la pedalada me iba a cruzar con miles de hectáreas de invernaderos y campos de agricultura intensiva.


Residuos de plásticos procedentes de la agricultura

Como se ha podido saber estos días toda esa agricultura descontrolada tiene un coste ambiental muy alto. Lo vería en los siguientes kilómetros, en el agonizante Mar Menor.


Balnearios vacíos en el Mar Menor

Supongo que antes de la sobreexplotación agrícola la laguna interior debía ser un lugar precioso.

Cuando yo recorrí la costa los empleados de Tragsa se afanaban en quitar toneladas de algas con palas y excavadoras. 


Retirada de algas en el Mar Menor

Estas algas, causantes de la falta de oxígeno, encuentran nutrientes sin fin de los vertidos agrícolas indiscriminados y que tampoco hace falta ser un genio para intuir de dónde vienen. Cualquier turista a poco que pasee se encontrará con agricultura intensiva en zonas que, además, chocan por ser un auténtico secarral.

Aún así la zona tiene varios pueblos más relajados que la atestada zona de la Manga. Eso sí, con muchos establecimientos cerrados, la zona no es demasiado apetecible. También en todo el entorno hay formaciones geológicas de bastante interés fruto de la erosión y varios espacios naturales protegidos.

Esa misma mañana fui rodeando la Unión, ciudad célebre por sus minas abandonadas y su festival flamenco que dejé a un lado de la ruta. Desde allí a Cartagena es una carretera un poco incómoda pero de bajada. 

Me habían comentado ya que la deteriorada ciudad portuaria había pegado un cambiazo en las últimas décadas y realmente me sorprendió. 

El casco histórico, la ciudad romana y el frente marítimo son una gozada. Personalmente me pareció interesante el Museo de la Guerra Civil situado en un refugio antiaéreo y el de Arqueología subacuática. Comer tampoco está nada mal y es bastante económico.



Cartagena

Salir de la ciudad equivale a subir una cuesta que esquiva las instalaciones militares y que lleva al parque de Tentegorra, una zona arbolada donde los cartageneros suben de picnic. La parada es muy agradable, aunque las fuentes no tienen agua.

El tema del agua es muy problemático fuera de las grandes ciudades. Es mejor llevar reservas pues la zona es especialmente seca. Gracias especiales al agricultor que me trajo una botella de agua mineral cuando andaba con solo unas gotas en el bidón.


Acueducto de Perín

La ruta se adentra por pequeñas poblaciones y rodea la reserva natural de Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán. Un paraje que reservo para futuras visitas. La zona está bastante despoblada, con escasa cobertura  y pocos establecimientos. Interesante ver cómo se las han ingeniado a lo largo de la historia para aprovechar los pocos recursos hídricos. Hay una ruta temática.

Dormí en los campos de cultivo de Tallante, entre pequeñas casitas de campo.


Isla de Mazarrón

Desde la sierra bajé a Mazarrón, localidad dispersa en varias pedanías, con playas pequeñas y de la que me gustó Bolnuevo con sus Gredas. Unas caprichosas formaciones geológicas de piedra arenisca.


Gredas de Bolnuevo

Desde Bolnuevo se adentra la pista que transita por una zona de calas nudistas poco frecuentadas a las que no se puede acceder en coche, lo que las convierte en un lugar especialmente tranquilo. 

Al terminar este tramo me apenó ver por un lado de nuevo el mar de plástico y por otro varias playas atestadas de autocaravanas y furgonetas. Defiendo la acampada libre y respetuosa, pero no la acampada motorizada a lo bestia y en una zona natural.


Donde hay terreno llano hay invernaderos

Ya llegaba al fin de mis días de vacaciones y la última tirada me llevó a Águilas, última ciudad murciana y frontera con Almería.



Águilas


Me despedí de Murcia con un menú de pescaíto frito de toque ya muy andaluz. Un paseo por la ciudad y empezó la odisea de volver. Pocos buses, cercanías lentos... Así que tuve que coger tren a Murcia capital primero, luego otro hasta Valencia y, desde allí, lo más rápido fue coger un bus hasta Zaragoza.

Me han quedado ganas de volver. He encontrado con un Mediterráneo que es mucho más que chiringuitos playeros y hordas de turistas. Lleno de Historia (así con mayúsculas) e historias. 

Aún sin alejarse mucho de tu propio entorno uno siente que se mueve... siempre un poco más lejos.



Tramo Murcia-Águilas de la Eurovelo 8

Tramo 226kms.

Ficha técnica

Tarragona-Águilas del 3 al 15 de Julio de 2021

Distancia total recorrida 923km

Alojamiento en camping, albergue y acampada libre

Bicicleta VSFahrradmanufaktur T300

Cubiertas antipinchazo Schwalbe Marathon Plus






martes, 3 de agosto de 2021

Mediterráneo por descubrir. Eurovelo 8 (I)

Llegó el verano, las vacaciones y una idea rápida para pedalear: la Eurovelo 8, recorrido ciclista dentro de las varias eurovelo (rutas transeuropeas de miles de kilómetros) que recorre toda la costa del Mediterráneo. Sobre el papel, más bien en la red, la eurovelo 8, es fácil de realizar en la península Ibérica.


En Valencia. Al fondo el Micalet

La realidad es que las administraciones públicas se han preocupado poco por la promoción de la ruta y solo la Diputación de Murcia tiene señalizado el recorrido. Por cierto, de una forma excelente y con buen mantenimiento. Aún así se avanza y se pueden encontrar bastantes referencias que te sirvan de guía (los colectivos ciclistas sí que se lo han currado) aparte de una app que se puede descargar aquí


L'Ametlla de Mar

Antes de empezar lo diré claro: no la hagáis en verano

Yo lo hice y el calor puede llegar a ser sofocante. En zonas como el interior murciano o alicantino se superan los 40°C fácilmente y yo me encontré con una ola de calor con picos de hasta 47°C a la sombra.

Acceder hasta cualquier punto del trayecto en transporte público es fácil con tren y bus. Además hay redes de cercanías y regionales para quien quiera adelantar o regresar. En todos los cercanías admiten bicis sin coste adicional y no hace falta desmontarlas.

Un plan B si no queda otro remedio y te despistas de la ruta es tomar la N-340, que acompaña el recorrido hasta Valencia. Eso sí, va a tope de tráfico, así que es una solución desesperada.

En mi caso empecé por la provincia de Tarragona. 


Una de las muchas fortificaciones contra los piratas

Salir de Tarragona capital dirección Sur garantiza comerte una zona industrial sí o sí bastante horrible hasta llegar a Salou. Desde allí la cosa cambia y, pese a estar totalmente urbanizada, la costa permite empalmar carriles bici, paseos marítimos y carreteras secundarias que hacen muy fácil avanzar hasta la localidad de el Perelló, donde hay que enfrentar las primeras cuestas del trayecto.


En el Perelló hay que acertar, confiando en la app, o intentarlo porque la Eurovelo no está señalizada, o te las verás con varios sube-bajas del 15%.

Se llega al Delta del Ebro, una zona que, personalmente me encanta. La pillé con calor pero sin viento, el verdadero problema del Delta, donde buena parte del año se alcanzan rachas de viento increíbles.




El Delta del Ebro. Me encanta esta zona.

Más allá del Delta del Ebro, en donde no se adentra la ruta, la eurovelo sigue hacia el interior, aunque yo opté por seguir la costa en vez de llegar a Ulldecona y desde allí acceder a Vinaroz. La eurovelo supone de por sí un montón de kilómetros extra respecto a los trayectos directos, así que es bueno seleccionar o animarte a la kilometrada si no tienes el tiempo limitado por las vacaciones, como es mi caso.


¡Atención! En las zonas de dunas no salir del camino marcado.

Vinaroz merece una visita. Tiene un patrimonio modernista al que no se suele prestar atención y una zona hacia el interior ideal para empezar la mañana antes de las hordas de veraneantes.


Centro de Vinaroz/Vinarós

Vinaroz, Benicarló y Peñíscola son una sucesión de edificios en la que se sabe donde termina una localidad y empieza otra por los carteles. Aún así se circula por carriles-bici muy cómodos.

En Peñíscola visita obligada a su cuidado casco histórico, castillo del Papa Luna y vistas al mar. Importante acertar en esta ciudad porque el tráfico es muy intenso, llegando a lo agobiante. Pero lo que nos espera es mucho mejor, en mi opinión. 



Peñíscola

La eurovelo 8 circula por el Parque Natural de la Sierra de Irta, junto al mar, con calas para uno solito, si quieres. También con firme en mal estado en muchos tramos y bastante piedra suelta. No es lo frecuente, pero en algunos kilómetros de la eurovelo encontraremos pistas algo descompuestas, aunque nunca caminos estrechos. Como en cicloturismo no se suelen llevar ruedas con mucho taco (en mi caso unas mixtas de Schwalbe 28x1,5) pues toca ir más despacio o, si no lo ves claro, te bajas y ya está.


Vistas desde Parque Natural Serra de Irta

Pasada la zona protegida de nuevo la ruta enlaza otra zona muy urbanizada sin gran cosa que ver. Oropesa me pareció un horror y la oferta de camping es bastante cara. Destacable la cuidada vía verde entre Oropesa del Mar y Benicassim.


Vía verde Oropesa-Benicassim

Desde allí la ruta se adentra en la provincia y se puede visitar la capital Castelló, tranquila y un buen punto para avituallamiento, y de paso Burriana, que me gustó también. Para moverse son ideales las rutas ciclistas entre poblaciones. Segregadas del tráfico y muy seguras. Están bien señalizadas y coinciden con el recorrido de la eurovelo.


Castelló

Desde el Grao de Burriana otra vez costa y playa hasta volver a meterse hacia el interior para esquivar las instalaciones del gran puerto de Sagunto y llegar al casco histórico de la ciudad.

Fue el único día que me pilló la lluvia, en una mañana un poco desapacible ¡Ojo a las calles empedradas saguntinas! Con la lluvia resbalan cosa mala.


Judería de Sagunto

Desde Sagunto el acceso a la capital, Valencia, es un paseo de 25km muy acondicionado en la Vía Verde Xurra que sale desde Puçol y carril-bici, lo que te ahorra un tramo de tráfico muy congestionado.

Ya en Valencia, a algo menos de mitad de mi largo paseo, solo quedaba visitar una de las ciudades que más me gustan de la península. Eso sí, pillé parte del casco histórico en obras.

Valencia es una ciudad ideal para ir en bici. Plana como una mano, llena de carriles y con una suerte de autopista ciclable como es el cauce del Turia, que además es un parque lineal que cruza buena parte del casco urbano y termina justo en el empalme con la eurovelo que nos llevará al parque de la Albufera. Pero eso para el siguiente post.



Tarragona-Valencia, trayecto por la eurovelo 8

En mi recorrido 314km



Una de las muchas rotondas horrendas que encontré